Examen Resuelto Prueba Acceso Universidad UCM Geografía de España 2023

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Examen Resuelto Prueba Acceso Universidad UCM Geografía de España 2023

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OPCIÓN A

1ª Parte

A continuación, se definen seis de los términos geográficos propuestos:

  1. Topografía: Se refiere al conjunto de características que presenta la superficie o relieve de un terreno. Describe las formas del terreno, incluyendo sus elevaciones (montañas, colinas), depresiones (valles, cuencas) y pendientes. La topografía es un elemento fundamental en geografía física, ya que condiciona aspectos como el clima local, la hidrografía, los suelos, la vegetación y las actividades humanas (agricultura, vías de comunicación, asentamientos). Su representación cartográfica se realiza mediante mapas topográficos que utilizan curvas de nivel para indicar la altitud y la forma del relieve.

  2. Fosa tectónica: Es una estructura geológica deprimida, alargada y delimitada por fallas normales paralelas o subparalelas. Se forma por la acción de fuerzas tectónicas distensivas que provocan el hundimiento de un bloque central (denominado graben) respecto a los bloques laterales elevados (denominados horst). Las fosas tectónicas suelen estar asociadas a procesos de rifting o separación de placas tectónicas y a menudo albergan lagos o valles fluviales importantes. Ejemplos en España son las depresiones interiores de Granada o la del Ebro en sus orígenes tectónicos.

  3. Población urbana: Conjunto de personas que residen en núcleos de población definidos como ciudades, en contraposición a la población rural que habita en el campo o en núcleos pequeños. El criterio para definir qué es "urbano" varía entre países, pero en España, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), suele considerarse urbano un municipio que supera los 10.000 habitantes, aunque también se tienen en cuenta criterios cualitativos como la morfología, las funciones (predominio de actividades secundarias y terciarias) y la densidad de población. La población urbana se caracteriza por una mayor concentración demográfica, diversidad social y económica, y predominio de actividades industriales, comerciales y de servicios.

  4. Morfología urbana: Es la forma o estructura física externa de una ciudad, resultado de la combinación de diversos elementos a lo largo del tiempo. Incluye el plano urbano (la disposición de las calles: irregular, radiocéntrico, ortogonal o en cuadrícula), la edificación (tipología, altura, densidad constructiva) y los usos del suelo (residencial, industrial, comercial, equipamientos, espacios verdes). La morfología urbana es producto de factores históricos, económicos, sociales, culturales y de planificación, y refleja la evolución y las funciones de la ciudad. Por ejemplo, el casco antiguo de muchas ciudades españolas presenta un plano irregular heredado de la época medieval o musulmana, mientras que los ensanches del siglo XIX suelen tener un plano ortogonal.

  5. Energías no renovables: Son aquellas fuentes de energía que se encuentran en la naturaleza en cantidades limitadas y cuya tasa de consumo es muy superior a su tasa de formación, por lo que tienden a agotarse. Provienen de depósitos geológicos formados a lo largo de millones de años. Los principales ejemplos son los combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas natural) y la energía nuclear (obtenida a partir de minerales radiactivos como el uranio). Su explotación y uso intensivo generan importantes impactos ambientales, como la emisión de gases de efecto invernadero (combustibles fósiles) o la generación de residuos radiactivos (energía nuclear).

  6. Terciarización: Proceso económico y social caracterizado por el creciente peso del sector terciario (servicios) en la economía y en la ocupación de la población activa, en detrimento de los sectores primario (agricultura, pesca, minería) y secundario (industria, construcción). Es un rasgo distintivo de las economías postindustriales o desarrolladas. Este proceso implica un aumento de actividades como el comercio, el transporte, las finanzas, el turismo, la sanidad, la educación, la administración pública y los servicios a empresas. En España, la terciarización se intensificó notablemente a partir de la segunda mitad del siglo XX, siendo actualmente el sector dominante en términos de PIB y empleo.

2ª Parte

Tema. El agua en España.

El agua es un recurso natural esencial, estratégico y limitado en España, cuya gestión y disponibilidad presentan notables complejidades debido a factores naturales y a la acción humana. Su estudio abarca desde los elementos que condicionan la hidrografía hasta su aprovechamiento y los problemas derivados.

1. Factores de los ríos españoles

La red fluvial española está condicionada por una serie de factores interrelacionados:

  • El Clima: Es el factor más determinante. La distribución y el volumen de las precipitaciones, así como las temperaturas (que influyen en la evaporación y la fusión nival), definen el caudal y el régimen fluvial de los ríos. España se caracteriza por una gran diversidad climática, con predominio del clima mediterráneo, que implica precipitaciones escasas e irregulares, con fuertes estiajes en verano y posibles crecidas torrenciales en otoño (gota fría). Esto contrasta con la España húmeda del norte, con precipitaciones abundantes y regulares.
  • El Relieve: La disposición y altitud de las unidades del relieve determinan la organización de las cuencas hidrográficas, la longitud de los ríos, la pendiente y, por tanto, su capacidad erosiva y potencial hidroeléctrico. La Meseta Central actúa como divisoria de aguas principal, y las cordilleras periféricas e interiores definen cuencas y vertientes. Pendientes pronunciadas en zonas montañosas generan ríos más cortos y rápidos, mientras que en las llanuras los ríos son más largos y lentos.
  • La Litología: La naturaleza de las rocas influye en la escorrentía y la infiltración. Los materiales impermeables (arcillas, granitos) favorecen la escorrentía superficial, mientras que los materiales permeables (calizas) permiten la infiltración, alimentando acuíferos y dando lugar a una circulación subterránea que puede regular el caudal de algunos ríos.
  • La Vegetación: La cubierta vegetal juega un papel importante al interceptar parte de la precipitación, reducir la evaporación directa del suelo, disminuir la escorrentía superficial (mitigando la erosión y las inundaciones) y favorecer la infiltración. La deforestación puede incrementar la irregularidad de los caudales y la erosión.
  • La Acción Humana: Las actividades humanas modifican significativamente los sistemas fluviales mediante la construcción de embalses y presas (que regulan el caudal pero alteran el ecosistema), canalizaciones, trasvases, extracciones de agua para riego, industria y abastecimiento urbano, y la contaminación por vertidos urbanos, industriales y agrarios.

2. Cuencas y vertientes hidrográficas

Una cuenca hidrográfica es el territorio cuyas aguas superficiales vierten a un río principal y sus afluentes. Una vertiente hidrográfica es el conjunto de cuencas cuyas aguas desembocan en un mismo mar u océano. En la España peninsular se distinguen tres grandes vertientes:

  • Vertiente Cantábrica: Comprende los ríos que desembocan en el mar Cantábrico (Eo, Navia, Nalón, Sella, Nervión, Bidasoa). Son ríos cortos (nacen en montañas cercanas a la costa), de fuerte pendiente y gran poder erosivo. Su caudal es abundante y regular debido a las precipitaciones constantes de la España húmeda.
  • Vertiente Atlántica: Es la más extensa (ocupa el 69% de la superficie peninsular). Sus ríos desembocan en el océano Atlántico. Son ríos largos, que atraviesan la Meseta y las depresiones del Guadalquivir y Ebro (aunque este último pertenece a la vertiente Mediterránea, a veces se incluye aquí por su magnitud y desembocadura cercana). Los principales ríos son el Miño, Duero, Tajo (el más largo de la península), Guadiana y Guadalquivir. Sus regímenes son variados, generalmente pluviales o pluvio-nivales, con estiajes marcados en verano, excepto en los tramos más septentrionales (Miño, Duero). La subvertiente atlántica gallega presenta ríos similares a los cantábricos.
  • Vertiente Mediterránea: Ocupa el este y sur de la península. Sus ríos desembocan en el mar Mediterráneo. Son, en general, ríos cortos (excepto el Ebro), con cuencas pequeñas y fuertes pendientes en muchos tramos. Su característica principal es la extrema irregularidad de su caudal, con estiajes muy severos en verano que pueden llegar a secar algunos cauces, y crecidas muy violentas y destructivas (riadas) asociadas a lluvias torrenciales, especialmente en otoño. Los ríos más importantes son el Ebro (el más caudaloso de España y con una cuenca muy extensa y compleja), Ter, Llobregat, Júcar, Segura, Almanzora, Guadalhorce y Andarax.

Además, hay que considerar las cuencas de los archipiélagos Balear y Canario, caracterizadas por la escasez de cursos de agua permanentes (predominio de torrentes y barrancos) y la importancia de las aguas subterráneas.

3. Aprovechamiento de los recursos hidráulicos

El agua es un recurso fundamental para múltiples actividades en España, lo que ha llevado a un intenso aprovechamiento:

  • Uso agrario: Es el principal consumidor de agua en España (aproximadamente el 70-80% del total), fundamentalmente para el regadío. La agricultura de regadío es crucial en muchas zonas, especialmente en el arco mediterráneo y los valles del Ebro, Duero y Guadalquivir, permitiendo cultivos de alta rentabilidad pero ejerciendo una enorme presión sobre los recursos hídricos, especialmente en las cuencas más deficitarias.
  • Abastecimiento urbano: El consumo de agua en los hogares y para servicios urbanos representa alrededor del 15-20% del total. Este consumo ha aumentado con el crecimiento de las ciudades y la mejora del nivel de vida, planteando retos de suministro, especialmente en áreas metropolitanas y turísticas.
  • Uso industrial: La industria consume una proporción menor de agua (en torno al 5-10%), utilizada en procesos productivos, refrigeración y limpieza. La concentración industrial en ciertas áreas puede generar demandas puntuales elevadas.
  • Producción de energía hidroeléctrica: Aunque su peso relativo en el mix energético ha disminuido, la energía hidroeléctrica sigue siendo importante. España cuenta con numerosos embalses destinados, total o parcialmente, a la generación de electricidad, aprovechando el potencial de los ríos, especialmente en las cuencas del Duero, Tajo, Ebro y Miño.
  • Otros usos: Incluyen la acuicultura, la navegación (limitada en España) y usos recreativos (embalses, ríos).

El aprovechamiento intensivo, unido a la irregularidad espacial y temporal de los recursos, genera importantes problemas: desequilibrios hídricos entre la España húmeda y la seca, sobreexplotación de acuíferos, contaminación de aguas superficiales y subterráneas, conflictos territoriales por el uso del agua (como el trasvase Tajo-Segura), y la necesidad de una gestión integrada y sostenible del agua, contemplada en la planificación hidrológica y la Directiva Marco del Agua de la UE. La construcción de infraestructuras (embalses, canales, trasvases, depuradoras, desaladoras) ha sido la respuesta tradicional, pero cada vez se pone más énfasis en la gestión de la demanda, el ahorro, la reutilización y la mejora de la eficiencia en el uso del agua.

3ª Parte

Comentario del mapa provincial de la proporción de extranjeros en España en 2021

1. Presentación del mapa: Nos encontramos ante un mapa temático de coropletas que representa la proporción (%) de población extranjera sobre la población total en cada provincia española en el año 2021. La fuente de los datos es el Instituto Nacional de Estadística (INE) a través del Padrón Continuo. La leyenda establece cuatro intervalos de porcentaje, más el dato medio nacional (11,3%), permitiendo visualizar la distribución espacial de la población extranjera en el territorio español, incluyendo Ceuta y Melilla.

2. Análisis de la Distribución: La distribución de la población extranjera en España es marcadamente desigual, observándose una clara concentración en determinadas áreas y una presencia mucho menor en otras.

  • Zonas de alta concentración (más de 11,5%): Los porcentajes más elevados se localizan principalmente en:

    • El litoral mediterráneo, destacando provincias como Girona, Baleares, Alicante, Murcia, Almería y Málaga.
    • El archipiélago canario, especialmente en las provincias de Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife.
    • La Comunidad de Madrid, como principal polo económico y demográfico del país.
    • Algunas provincias del noreste peninsular con fuerte dinamismo agrícola o proximidad a la frontera, como Lleida, Huesca y Girona.
    • Las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla también presentan porcentajes elevados, aunque su dinámica migratoria tiene particularidades. Notablemente, 19 provincias superan la media nacional del 11,3%, indicando una concentración significativa en estos territorios.
  • Zonas de concentración media (5,3% a 11,5%): Este rango intermedio abarca un número considerable de provincias (18), situadas en diversas áreas:

    • Resto de la costa mediterránea (Barcelona, Tarragona, Castellón, Valencia).
    • Algunas provincias del interior próximas a Madrid (Guadalajara, Toledo).
    • Provincias del valle del Ebro (Zaragoza, La Rioja, Navarra).
    • Algunas provincias de Castilla-La Mancha y Andalucía interior.
  • Zonas de baja concentración (2,7% a 5,3%): Los porcentajes más bajos (15 provincias) se concentran fundamentalmente en:

    • El interior noroeste de la península: Galicia (especialmente Lugo y Ourense), Asturias, Cantabria, y gran parte de Castilla y León (Zamora, Palencia, León, Salamanca, Ávila, Segovia, Soria).
    • Extremadura (Cáceres y Badajoz).
    • Algunas provincias del interior de Andalucía (Jaén, Córdoba) y Castilla-La Mancha (Cuenca).

3. Rasgos Territoriales (Factores explicativos): Esta distribución desigual responde a una combinación de factores económicos, sociales y geográficos:

  • Dinamismo económico y oportunidades laborales: Las áreas con mayor proporción de extranjeros coinciden, en gran medida, con las zonas de mayor dinamismo económico.
    • El turismo es un factor clave en el litoral mediterráneo y los archipiélagos, atrayendo tanto a trabajadores del sector servicios como a residentes europeos (jubilados, trabajadores remotos).
    • La agricultura intensiva de exportación (invernaderos en Almería, frutales en Lleida, Huesca, Murcia) demanda una gran cantidad de mano de obra, cubierta en buena parte por inmigrantes.
    • Madrid y Barcelona (aunque esta última en el rango medio-alto) actúan como grandes centros económicos, financieros y de servicios, atrayendo a población extranjera cualificada y no cualificada de muy diversas procedencias.
  • Proximidad geográfica y redes migratorias: La cercanía a otros países (Francia en Girona, Portugal en algunas provincias fronterizas, África en Canarias, Ceuta y Melilla) puede facilitar los flujos migratorios. Además, la existencia de comunidades de inmigrantes ya establecidas crea redes que atraen a nuevos compatriotas.
  • Factores geográficos y de localización: La costa y las islas ofrecen un atractivo residencial (clima, ocio) que atrae a ciudadanos europeos, especialmente del norte de Europa.
  • Declive demográfico y económico del interior: Por el contrario, las áreas con menor proporción de extranjeros suelen ser provincias del interior, especialmente del cuadrante noroeste y Extremadura, caracterizadas por un menor dinamismo económico, predominio de actividades agrarias tradicionales, envejecimiento de la población y saldos migratorios negativos o muy bajos. La menor oferta de empleo y servicios limita su atractivo para la inmigración.

En resumen, el mapa evidencia una España dual en cuanto a la presencia de población extranjera: una concentración notable en las áreas costeras mediterráneas, los archipiélagos y Madrid, impulsada por el turismo, la agricultura intensiva y el dinamismo económico general; frente a una presencia mucho más reducida en las zonas del interior, especialmente las más rurales y envejecidas del noroeste peninsular y Extremadura. Esta distribución refleja y refuerza los desequilibrios territoriales existentes en el país.